El calor por el cambio climático empeora la salud mental

El aumento progresivo de la temperatura del planeta por el calentamiento global afecta también a nuestra salud mental. Un gran estudio revela que en las épocas de calor extremo aumentan las visitas a urgencias por crisis de ansiedad e incluso por brotes psicóticos.

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Dra. Amruta Nori-Sarma
Dra. Amruta Nori-Sarma

Profesora de la Universidad de Boston

Soledad López
Soledad López

Periodista especializada en salud

El calor por el cambio climático empeora la salud mental
iStock by Getty Images

La primavera llega antes, en febrero ya no es raro estar a 20º al mediodía y las olas de calor en verano cada vez son más habituales. Es fruto del calentamiento global que ha provocado que en 2021, la temperatura media anual haya sido 1,1 ºC más alta que el promedio a finales del siglo XIX, en el inicio de la revolución industrial.

Y es bien sabido que ese aumento de las temperaturas afecta a nuestra salud. Una de cada 3 muertes relacionadas con el calor son debidas al calentamiento global. Pero el calor extremo no solo aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares, respiratorios o golpes de calor. También afecta a nuestra salud mental.

Calor y salud mental

A tenor de un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, en los días de más calor los servicios de Urgencias no solo deben estar preparados para recibir más personas afectadas por un golpe de calor.

También pueden aumentar las visitas por cualquier afección relacionada con la salud mental, en particular la toma de sustancias, trastornos de ansiedad y estrés, y trastornos del estado de ánimo.

El impacto del calor en la salud física está bien documentado, pero pocos estudios han examinado los efectos del calor extremo en la salud mental. El estudio al que nos referimos, publicado en la revista JAMA Psychiatry, es el análisis más amplio y completo de la temperatura ambiente diaria y las visitas al servicio de urgencias relacionadas con la salud mental entre adultos estadounidenses de todas las edades.

  • Lo que ocurre en Estados Unidos es perfectamente extrapolable a España, uno de los países del sur de Europa donde más aumento de las temperaturas se ha observado.

Moraleja que se extrae de este estudio: cuando se pronostican olas de calor, los médicos y los expertos en salud pública deberían estar preparados para recibir muchos más pacientes que ya sufren problemas de salud mental, señala la Dra. Amruta Nori-Sarma, profesora de la Universidad de Boston.

Y de la misma manera que tomamos precauciones cuando se avecina una ola de calor y, por ejemplo, bebemos más agua de los habitual, también deberíamos cuidar más nuestra salud mental.

"En los días de calor extremo, es importante que cada uno de nosotros tome las precauciones necesarias para cuidarnos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos", asegura la coordinador del estudio, "lo que puede incluir controlar a los vecinos o familiares que puedan ser susceptibles a los impactos en la salud por la exposición al calor".

Más visitas a urgencias

Para realizar el estudio, el equipo de investigadores liderados por Nori-Sarma analizaron datos de aproximadamente 3,5 millones de visitas a los servicios de urgencias de 2,2 millones de adultos mayores de 18 años durante la temporada cálida (de mayo a septiembre) entre 2010 a 2019.

Al observar los resultados, vieron que en los días de calor extremo se producían más visitas a urgencias por trastornos del comportamiento iniciados en la infancia, trastornos por la toma de sustancias, trastornos de ansiedad relacionados con el estrés y trastornos del estado de ánimo. El calor extremo también se asoció con las visitas al servicio de urgencias por esquizofrenia.

Los investigadores encontraron que el impacto del calor en la salud mental era similar en todos los grupos de edad y tanto en hombres como en mujeres. "Estos resultados muestran que el calor puede tener un impacto profundo en la salud mental de las personas, independientemente de su edad, sexo o lugar de residencia", asegura la experta.

Cuidar la salud mental

Estudios como este dejan claro cómo afecta el aumento de las temperaturas a la salud mental y sientan las bases para diseñar estrategias preventivas de salud pública.

La salud mental es un aspecto más de nuestra salud al que, afortunadamente, cada vez se le presta más atención. Los confinamientos, el aislamiento social y la incertidumbre provocada por la Covid la han puesto en primer plano y eso es positivo porque ayuda a visibilizar el problema.

Y, a tenor del progresivo aumento de la temperatura del planeta, la salud mental seguirá teniendo protagonismo. De ahí la importancia de cuidarla y de que las autoridades sanitarias tomen nota.

Está muy bien hablar de salud mental pero habría que actuar. Según revela un reciente informe de la OCU, debería triplicarse el número de psicólogos clínicos en España. Actualmente solo hay 6 psicólogos por cada 100.000 habitantes en la sanidad pública, un tercio de la media europea.

Casi la mitad de las consultas atendidas por los médicos de familia son de salud mental y suelen implicar tratamientos básicamente farmacológicos: la prescripción de antidepresivos, de hecho, aumentó un 29% desde 2010.

En 2019, tres de cada diez personas sufrían algún tipo de trastorno mental, sobre todo por depresión, ansiedad o somatización. Unas cifras que son ahora mayores como consecuencia de la pandemia, señalan desde la OCU.