Limerencia u obsesión por ser amado: ¿qué es y cómo identificar este trastorno?

Seguramente has oído hablar de dependencia emocional, y aunque la limerencia tiene rasgos comunes con ella, son dos cosas distintas. Ciara Molina, psicóloga y autora del libro "Si te aprieta, no es de tu talla", nos explica qué las diferencia y cuáles son sus señas de identidad.

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Eva Mimbrero
Eva Mimbrero

Periodista especializada en salud

Limerencia u obsesión por ser amado: ¿qué es y cómo identificar este trastorno?
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La limerencia es un trastorno obsesivo en el que se exageran los atributos positivos de la persona “amada”.  

Aunque es probable que el término limerencia no te suene, fue usado por primera vez ya en 1979.

  • La psicóloga Dorothy Tennov, tras una investigación extensa, lo utilizó para describir el "estado involuntario de profunda obsesión y encaprichamiento con otra persona", apunta Ciara Molina, también psicóloga, en "Si aprieta, no es de tu talla" (Oberon), un libro en el que ofrece útiles consejos para identificar diversos tipos de relaciones insanas.

Pero, ¿cuáles son las conductas típicas de las personas con este trastorno? ¿Es fácil de identificar y de tratar? Ciara Molina nos lo explica en la siguiente entrevista.

La limerencia es un tipo de obsesión

¿Es la limerencia una alteración frecuente?

Lo cierto es que no hay grandes estudios sobre la incidencia de este tipo de obsesión. En consulta, es algo difícil de detectar porque las personas que la padecen no suelen reconocerse como obsesionadas con ser amadas por la persona sobre las que ellas sienten amor.

  • Suelen venir con problemas ansiosos, pensamientos invasivos, miedo a sentirse rechazadas… que identificaríamos en otros malestares como la dependencia emocional o la codependencia.
  • Solo si la terapia se mantiene en el tiempo podríamos identificar que su racionalidad y comportamiento es obsesivo. Pero hay que tener en cuenta que son personas que tienden a abandonar los procesos terapéuticos al poco tiempo de empezarlos, porque suelen sentirse no entendidas o juzgadas. Y esto, lógicamente, dificulta el diagnóstico.

Si comparte tantos rasgos con la dependencia emocional, ¿cómo pueden diferenciarse ambos trastornos?

Aunque una persona con limerencia tiene dependencia emocional o codependencia para con la persona que “ama”, no son lo mismo.

  • La dependencia emocional define una necesidad extrema por permanecer junto a la pareja, y suele surgir debido a la inseguridad y la ausencia de amor propio. La persona que la padece tiene comportamientos típicos de una adicción, pero no llega a la obsesión.

La dependencia emocional parte de la ausencia de amor propio, mientras la limerencia implica una obsesión total

  • La limerencia, en cambio, sí es un trastorno obsesivo y muchas veces el afectado, incluso, puede sufrirla sin conocer personalmente a la persona a la que ama. Su obsesión le lleva a exagerar los atributos positivos de la persona “objeto” de su obsesión, minimizando al máximo sus defectos. Incluso puede acabar sufriendo manías de control y persecutorias.

Síntomas de la limerencia

¿Qué otros signos de alerta pueden estar indicando una limerencia?

Hay ciertos comportamientos que son comunes en las personas que sufren este trastorno. Pregúntate si...

  • Fantaseas sobre un futuro juntos/as aunque la relación sea inexistente, superficial o esté apenas en sus primeras etapas.
  • Las fantasías son constantes, llegando incluso a ser excéntricas. Tienden a tener un elemento “heroico” donde te imaginas “salvando la relación” de situaciones peligrosas.
  • Ante un posible contacto (llamada, mensaje, cita) te muestras muy ansioso/a, llegando a presentar palpitaciones o tartamudez ante su presencia.
  • Te descubres imaginando escenarios en los que te encuentras con esa persona o hablando con ella.
  • La elevas a nivel Dios. Todo lo que hace lo interpretas como ideal y perfecto.
  • Todo el día tiende a girar entorno a esta persona, lo que hace, lo que necesita, cómo reacciona, etc.
  • Aunque apenas la conoces, sientes que es tu alma gemela.
  • Aún sin haber compromiso entre ambos/as, tienes celos. Te sientes <atado/a> a ella.
  • Experimentas cambios de humor muy drásticos, similares a los del consumo de droga. Te sientes eufórico/a cuando está cerca y te hundes en depresión cuando te sientes rechazado/a o ignorado/a.
  • Cualquier cosa que hace, por pequeña que sea, te afecta mucho. Analizas cada palabra, cada acción, reviviéndolas una y otra vez, tratando de buscar pistas de que esta persona siente lo mismo por ti.
  • Experimentas un anhelo enorme y desproporcionado por su afecto, atención y aprobación. Sientes que no puedes vivir sin ella.

Unas relaciones muy tormentosas

¿Cómo son las parejas que eligen las personas con limerencia? ¿Suelen caer siempre en el mismo tipo de relaciones?

Mientras no hagan un trabajo profundo de autoconocimiento en el que trabajen su patrón mental, seguirán repitiéndolo, sí. Los perfiles que más suelen gustarles y engancharles son:

  • Las personas narcisistas, que siguen un patrón general de grandiosidad, admiración y falta de empatía. Debido a los aires de grandeza que se calzan, parecen superiores al resto, por lo que al inicio de la relación la persona con limerencia siente que ha encontrado al ser más maravilloso y perfecto del mundo.
  • Las personas con problemas (con el juego, las drogas, el dinero, la bebida, el consumo de sexo por satisfacción inmediata...). Ante este tipo de perfiles, se transforman en todo aquello que consideren que su pareja puede necesitar, convirtiéndose en verdaderas ONG para ellos.

Y las rupturas, ¿cómo las viven?

Cuando llegan a establecer una relación con la persona por la que se sienten obsesionadas, en caso de producirse la ruptura, la persona con limerencia tratará de reanudar la relación, por muy tormentosa y destructiva que fuera.

  • El choque psicológico que siente es tal que no solo experimenta una enorme tristeza, sino que sufre un acusado síndrome de abstinencia. Sus comportamientos se vuelven adictivos y compulsivos, y pierden el control sobre ellos.

Así se trata

¿Qué pueden hacer las personas que sufren este trastorno para superarlo?

Lo primero de todo es reconocer que tienen un problema en lo que respecta a su manera de sentir y vivir el amor. Una manera poco saludable que, en la mayoría de las ocasiones, viene derivada por traumas de la infancia (apego ansioso, abandono emocional, falta de valoración, heridas en cuanto a autoestima…) que muchas veces estas personas no saben ni siquiera que existen o no los recuerdan como algo significativo.

  • Necesitan hacer terapia psicológica para averiguar el recorrido afectivo-emocional que su mente ha hecho, desde que nacen y hasta el día en que su sintomatología es tan intensa que les impide tener una vida con bienestar emocional, dada la obsesión en la que viven inmersas.

Esta manera de vivir el amor suele ser mimética, por imitación de figuras de referencia. Por eso lo normalizan y no lo ven como un problema

Ahora bien, para poder hacer este ejercicio de comprensión profunda, tendremos antes que empezar a trabajar sobre la sintomatología, ya que la intensidad de esta no les da espacio a la reflexión y flexibilidad mental.

  • Por eso, se empieza con ejercicios conductuales que ayuden a esa persona a alejar la atención del ser amado, para seguir con técnicas de liberación emocional y reestructuración cognitiva hacia pensamientos más objetivos y adaptados a la realidad.

Sabremos que el afectado empieza a superar su obsesión cuando construya un patrón de pensamiento objetivo y adaptativo, no presente ansiedad o tristeza profunda ante el recuerdo o visualización de la persona amada y, sobre todo, cuando el desapego forme parte de su línea de actuación.